Este blog pretende acercar a las aulas de Primaria la literatura, no tanto en su forma receptora (lectura de cuentos o visualización de obras dramáticas) sino más bien en su matiz creador. El principal objetivo es lograr divertir, ilusionar, crear... y en definitiva emocionar que es la mayor potencialidad de este arte.

martes, 18 de septiembre de 2018

Cuentacuentos


Pablo Cabrero como narrador de la rosa


Nicolás Vaquero como el narrador misterioso


Jaime Romojaro como el ladrón enmascarado





Rodrigo Toro como Mr. Enigma


REFLEXIÓN CONJUNTA NICOLÁS, PABLO Y JAIME 

El acto de contar un cuento representa la transmisión de una historia de forma que puede remontarse a los orígenes de la humanidad y a las emociones más básicas. Como tal, se trata de un instrumento poderoso con el que reclamamos la atención de nuestros espectadores a fin de comunicarles una serie de ideas. Estas ideas pueden ser más obvias o pueden estar camufladas y pueden ser de índole cognitiva o emocional. 
En nuestra experiencia, hemos comprobado que existen distintas formas de contar un cuento, bien puede ser unos versos recitados, una cuento relatado o una historia leída. En cada caso, la forma de transmitir y recibir los mensajes es distinta. En el primer caso, los versos, nos encontramos que la estructura y la musicalidad del texto hacen que al igual que en una canción nos sea fácil perdernos en la simple belleza de las palabras, olvidando brevemente que se nos está contando una historia. En el segundo caso, el cuento, se nos ofrece cierto margen a la hora de relatarlo dado que no es necesario conocerlo palabra por palabra, sino que alrededor de una historia central puedes adaptarlo y reformularlo en función de la audiencia. Por último, la historia leída nos ofrece una perspectiva algo más seria y en cierta manera inamovible, donde el foco principal está en cómo las palabras construyen una historia y en las sutilezas que la prosa nos puede ofrecer.

En cuanto a las aplicaciones didácticas del taller de cuentacuentos, hemos visto que puede ser usado para tratar temas y conflictos de clase, acercar conceptos a los alumnos y ayudar a su desarrollo emocional. No obstante, deberíamos ser capaces de introducir suficiente variedad en las historias y sus contenidos para que los niños puedan encontrar un modelo o inspiración en ellas.


REFLEXIÓN RODRIGO

El acto de contar un cuento es mucho más importante de lo que se piensa. Permite conectar íntimamente a la persona que narra la historia y a la que la recibe, conectando con mundos que van más allá de la realidad conocida. Por eso los niños y niñas adoran los cuentos, así como también los adultos. No es casualidad que estos últimos estén enganchados a series diversas, ya que responden a la misma necesidad que experimentan los niños con los cuentos: evadirse a experiencias desconocidas y alejadas de su realidad perceptible.
Esto nos lleva a una problemática muy grave en el ámbito social. Esta necesidad de evadirse y descubrir nuevas experiencias se sustituye más adelante por elementos que, sin control, pueden suponer un riesgo para la salud de las personas: las drogas (adicciones). Por ese motivo existe, en mi opinión, la necesidad de contar cuentos y enganchar a los alumnos a la literatura.


martes, 11 de septiembre de 2018

Greguerías y Caligramas


Antes de llevar a cabo la reflexión conjunta sobre esta práctica es necesario conocer los conceptos clave que nos han dado impulso para desarrollar nuestras obras:
  • Greguerías
Las greguerías son composiciones muy breves, soliendo constar generalmente de una sola frase. Expresan de manera creativa y humorística reflexiones sobre la vida, sobre cosas corrientes. Ramón Gómez de la Serna es el creador de este género.

Ramón Gómez de la Serna (1888-1963) fue un escritor y periodista vanguardista español adscrito a la generación de 1914 o novecentismo. 

  • Caligramas
Un caligrama es un conjunto de palabras pertenecientes a un poema o texto organizadas de tal manera que crean una imagen visual relacionada con dicho poema o texto. El poeta cubista francés Guillaume Apollinaire fue un reconocido creador de caligramas. 

Guillaume Apollinaire (1880-1918) fue un poeta, novelista y ensayista de renombre. Fue el inventor del término surrealismo, el cual le sirvió para expresar una forma de ver la realidad particular que no encajaba con ningún concepto anterior.

A continuación os dejamos nuestras creaciones:



Nicolás Vaquero García de Yébenes



Rodrigo Toro Rojas



Pablo Cabrero Sánchez



                                                           Jaime Romojaro Gómez

Reflexión grupal

No todos los alumnos sienten interés hacia lo plástico y lo manual. Como es normal, no todos tenemos los mismos talentos ni poseemos las mismas aptitudes. Sin embargo, esta actividad ha permitido enlazar este componente artístico con el lingüístico, impulsando la inmersión de los alumnos en ambas competencias.

El maestro tiene la posibilidad de detectar qué intereses rondan por la cabeza del niño. Al darle la opción de elegir la greguería que prefiera el alumno se sentirá motivado para seleccionar aquello que más le llene, que toque su ser más íntimo. Así, empleará el caligrama para proyectar su creación de una manera personal y adaptada.

Esta tarea permite conocer un vocabulario desconocido hasta el momento para el alumno. La gran cantidad de opciones a elegir garantiza el fomento de la indagación sobre lo desconocido. No sólo desde una perspectiva léxica, sino también desde una perspectiva emocional: ¿qué querrá decir el autor con esto?

En definitiva, consideramos que se trata de una actividad muy enriquecedora. Es capaz de revertir los miedos de los alumnos hacia una situación cómoda y agradable en la que lo único importante es que se involucren en su creación. Se exponen los sentimientos tras un tapiz que da seguridad al niño. Además, permite abordar nuevos contenidos requeridos en el currículo de una manera atractiva.






viernes, 7 de septiembre de 2018

Microrrelatos

Nicolás Vaquero García de Yébenes

Muchas veces se nos olvida que la literatura también es creación, es hacer narraciones, textos o en este caso microrrelatos. La actividad comienza con un selfy, que provoca la animación, motivación y curiosidad de los alumnos. La variedad de efectos, posturas, muecas... hace que sea divertido y que los niños se impliquen desde el inicio. La escritura de un microrrelato favorece la creatividad y no se requiere ni grandes actitudes literarias ni mucho tiempo. Asimismo, los alumnos disfrutarán compartiéndolo con el resto de la clase y les motivará que todos ellos sin excepción se recojan en un libro de cuentos.
Dejemos atrás las redacciones monotemáticas, en las que solo se tenía en cuenta las faltas de ortografía, y apostemos por una literatura global que incluye la ortografía, la belleza, la gramática, la creatividad... Como profesores de Lengua y Literatura nuestra actitud tiene que ser siempre abierta a que nuestros alumnos creen libremente, y confiar en sus posibilidades creadoras. Ellos podrán llegar hasta donde tú, con sentido común y confianza, creas que pueden llegar.
Pablo Cabrero Sánchez



Jaime Romojaro Gómez


Rodrigo Toro Rojas

REFLEXIÓN CONJUNTA NICOLÁS, RODRIGO Y JAIME

En este primer taller se nos da la oportunidad de crear narraciones de una forma totalmente diferente. Partiendo de una fotografía, debemos crear una historia corta pero atractiva. Como toma de contacto con la asignatura, la actividad resulta toda una delicia. Sobre todo, por la amplísima variedad que la actividad permite, pudiendo escuchar y disfrutar de historias que, aunque breves, están bien elaboradas y nos transportan a mundos imaginarios.

Agradecemos profundamente la oportunidad que se nos ha brindado para crear narraciones al cien por cien libres y personales. Poniendo el dedo en nuestro futuro como docentes, estamos sin duda ante un recurso de incalculable valor didáctico y formativo para nuestros alumnos. Con actividades de este estilo, fomentamos la capacidad crítica de los alumnos al analizar sus creaciones, al mismo tiempo que estimulamos su creatividad y capacidad de síntesis para narrar una historia.

En definitiva, hemos disfrutado plenamente de este primer taller de la asignatura de Literatura infantil y animación a la lectura. Sin duda, consideramos que nos quedan muchas experiencias nutritivas y valiosas por vivir dando rienda suelta a nuestra faceta más literaria.